“Cuando me despidieron, tras casi 30 años liderando y formando equipos de ventas, me sentí una m*****, solo escuchaba ¡Tú eres fuerte! ¡Encontrarás un empleo!
Hoy tengo la suerte de acompañar a mujeres, madres y emprendedoras que, como yo, quieren vivir la segunda mitad de sus vidas libres y sin límites impuestos por otros ”
Cuando me despidieron, tras casi 30 años liderando y formando a cientos de personas en comunicación y ventas, me sentí una m* y solo escuchaba “Tú eres fuerte”, “¡Encontrarás un empleo!”…
Fue justo tras ese golpe de realidad que me hizo darme cuenta de mi pasión por seguir ayudando a mujeres a formarse en ventas y ser económicamente independientes, cuando descubrí el mundo digital. ¡Yo era la mamá que tenia redes sociales para ver qué hacían sus hijos! Por supuesto, ni idea tenía por aquel entonces de que podían bloquearme ciertas publicaciones…
Pronto me di cuenta de que, para tener un negocio digital, necesitaba conectar con los que empezaban a ser mis seguidores. Pero tener que hacer un video o un directo… Me daba pánico.
“¡He llegado a apagar el tfno en un directo y decir que no tenía cobertura!”
Después de tantos años haciendo presentaciones en público… Suena irónico, ¿verdad…?
Poco a poco, me di cuenta de que era solo una creencia limitante, miedo al que dirán, a que me criticaran y no poder controlarlo porque, a través de las redes, es imposible adaptar tu discurso según percibes el ambiente y las caras de quienes te escuchan, como hacía en mis conferencias y formaciones presenciales.
Hoy, puedo contarte orgullosa que todas mis clientas y alumnas consiguen hacer vídeos muy potentes con los que captar seguidores que, además, terminan comprando sus productos y servicios, mientras yo continúo cada día formándome y aprendiendo con los mejores profesionales y mentores del mercado digital. ¡Nunca me acuesto sin aprender algo nuevo y útil para tu negocio!
Tener un negocio rentable haciendo lo que te gusta, vender sin miedo, tener clientes y sentirte realizada y libre, todo a la vez, sí es posible, aunque no hayas estudiado en una escuela de negocios ni sepas por dónde empezar.